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La prótesis para fotógrafos. Así es como se llama el dispositivo conceptual desarrollado por el artista Peter Buczkowski. Se trata de un accesorio que se coloca en la cámara y hace uso de la inteligencia artificial y del aprendizaje automático para reconocer si una fotografía es correcta en cuanto a su composición: cuando esto sucede la prótesis suelta una pequeña descarga eléctrica en la mano del fotógrafo obligándole a pulsar el disparador de la cámara.

Suena radical, pero hay que recordar que se trata de un dispositivo conceptual (o artístico, de algún modo) y no de un producto comercial: según explica Buczkowski, “me atrae la idea de que el ser humano se convierta en parte de la interfaz controlando sus músculos mediante la estimulación nerviosa.” De modo que es la inteligencia artificial implementada en la prótesis de Peter Buczkowski la que está utilizando al humano para que tome fotos.

Los últimos avances en aprendizaje automático e inteligencia artificial han permitido a los ordenadores reconocer cuándo una fotografía es buena y cuándo resulta normal o mala. Para llegar ahí, los ordenadores analizan bases de datos con miles y cientos de miles de fotografías clasificadas previamente entre buenas y malas. En muchos casos se trata de imágenes que están compartidas públicamente en Internet y que incluso han sido valoradas por un público muy amplio, como sucedería en el caso de Instagram. De este modo es cómo el sistema “aprende” qué y cómo es una fotografía buena, qué y cómo es una fotografía mala.

Con esos datos, el sistema evalúa en tiempo real la escena que está viendo el fotógrafo a través del visor. Compara la escena y la composición contra las imágenes que tiene almacenadas, y determina su valor estético. Si la fotografía probable no tiene similitud con las fotografías que el sistema considera como buenas no sucederá nada. Pero si la fotografía probable coincide con lo que la inteligencia artificial considera como una foto “buena” entonces la prótesis para fotógrafos fuerza al fotógrafo a pulsar el disparador.

Eso es en teoría. En la práctica Buczkowski admite, en conversación con Engadget, que los resultados son más bien “mediocres” debido a que “las fotografías resultantes no son creativas. Todas guardan parecido con imágenes de una base de datos”. De modo que, aunque pueden ser correctas técnicamente, no son imágenes ni creativas ni artísticas.

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Nacho Palou

Mi afición a la tecnología se convirtió en profesión y ahora escribo sobre ella en Microsiervos.com y en otros blogs y medios.

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